Por la mañana, la sirena esperó a Daniela justo en el mismo lugar de siempre... ¡y ella si volvió! , ahora llevaba una cubeta nueva. Pero fue enorme la sorpresa que se llevó Daniela cuando observa que su cubeta se encuentra cuidadosamente acomodada en el suelo lejos de la orilla y ¡repleta de conchas! mucho mas hermosas de las que ella imaginaba encontrar; Habian de todos colores, pequeñas y medianas , pero de formas distintas. Daniela estaba feliz admirando sus nuevas reliquias y pasó mucho tiempo contemplándolas; después de un tiempo saco su cuaderno y escribió como solía hacerlo. Pero, antes de irse arrojó su nueva cubeta al mar , no antes sin sonreir con mucha emoción de esperar mañana una sorpresa igual a la de hoy, y se fué corriendo cargando con sus dos brazos su cubeta con gran peso por los nuevos obsequios.
Daniela volvió al día siguiente, y así todos los dias. Cada día, los obsequios eran distintos, una estrella de mar gigante, una flor marina, caracoles de muchos tipos y tamaños. Hasta que un día la sirena decidió que era ya tiempo de actuar, no podía acercarse a la orilla por que se expondría a que alguien mas la viera, tenía que realizar una estrategia para que Daniela llegara por si sola a las escolleras. Entonces, un día, Daniela no recibió obsequio; a diferencia de dias anteriores, econtró esta vez..... su cubeta vacía; pero encontró unos caracoles rojos brillantes alineados, formando un camino que dirigía hacia las escolleras. Daniela tomó la cubeta y mientras recogía los caracoles seguía ese camino hasta que estos dejaron de aparecer, subia la mirada para ver si algo encontraba y de pronto escucho un ruido fuerte que venia de las aguas .... y ahí, entre las rocas....encuentra a la sirena.
La niña no tuvo miedo, le parecía un sueño de cuento de hadas ver a una mujer tan hermosa con cola de pez.
Pasó el tiempo, Daniela iba hasta las escolleras para ver a su amiga la sirena, a quien le llevaba obsequios y a la sirena le encantaban, le regalaba peines, aretes. Daniela adoraba a la sirena y visceversa.
- Mira que te traje esta vez - Menciona Daniela mientras sacaba de su mochila una fotografía descuidada en blanco y negro.
- El es mi papá, mi madre murió cuando era niña y mi el se ha quedado sólo. me gustaría que fueran amigos, el aún no tiene una chica ... y tu eres muy bonita.- La sirena se ruborizó y tomó la fotografía, le pareció muy atractivo... pero de inmediato cerró los ojos con desagrado, pues Aquel hombre que amaba volvió a su cabeza.
- si no quieres no hay problema- Le contestó Daniela quitándole la foto al ver su cara de desagrado. Pero la sirena negó de prisa y tomó la foto de vuelta pidiendo una segunda oportunidad.
- Tengo que irme , antes de que Fannie venga a buscarme - Dice Daniela mientras se acomoda su ropa para ya marcharse. Fannie, ahora sabía cual era el nombre de su sirvienta , pensó la sirena.
Entonces la pequeña bajo de las rocas y se alejó de ahi. Y la sirena se quedó un rato mas ahi observando esa fotografía pensando: - Si, en verdad es realmente atractivo tu padre Daniela, pero aun mi corazón le peretenece a alguien mas....

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