lunes, 4 de abril de 2011

SIRENA VI

DANIELA... una nueva amiga.


La sirena se animó, y se propuso ser su amiga. Cuando Daniela llegó al día siguiente, realizó la misma rutina. Pero, esta vez, mientras recogía las conchas marinas del suelo, la sirena hizo llegar una ola enorme , a la que Daniela tuvo que huir deprisa soltando la cubeta y su contenido. Sólo pudo ver como el mar arrastraba su cubetita hasta adentro...Daniela se detuvo a observar la escena.... y su cubeta que se encuentra ya muy lejos, se desanima y se marcha. La sirena sintió miedo y frustración.... miedo de que la pequeña ya no vuelva, y frustración por que sus planes no marcharon como lo planeaba, ella deseaba que Daniela se adentrara para recuperar su cubeta y así poder tener contacto con ella. Toda esa noche la sirena pensó en lo sucedido, preguntándose mil veces si Daniela volvería.

Por la mañana, la sirena esperó a Daniela justo en el mismo lugar de siempre... ¡y ella si volvió! , ahora llevaba una cubeta nueva. Pero fue enorme la sorpresa que se llevó Daniela cuando observa que su cubeta se encuentra cuidadosamente acomodada en el suelo lejos de la orilla y ¡repleta de conchas! mucho mas hermosas de las que ella imaginaba encontrar; Habian de todos colores, pequeñas y medianas , pero de formas distintas. Daniela estaba feliz admirando sus nuevas reliquias y pasó mucho tiempo contemplándolas; después de un tiempo saco su cuaderno y escribió como solía hacerlo. Pero, antes de irse arrojó su nueva cubeta al mar , no antes sin sonreir con mucha emoción de esperar mañana una sorpresa igual a la de hoy, y se fué corriendo cargando con sus dos brazos su cubeta con gran peso por los nuevos obsequios.


Daniela volvió al día siguiente, y así todos los dias. Cada día, los obsequios eran distintos, una estrella de mar gigante, una flor marina, caracoles de muchos tipos y tamaños. Hasta que un día la sirena decidió que era ya tiempo de actuar, no podía acercarse a la orilla por que se expondría a que alguien mas la viera, tenía que realizar una estrategia para que Daniela llegara por si sola a las escolleras. Entonces, un día, Daniela no recibió obsequio; a diferencia de dias anteriores, econtró esta vez..... su cubeta vacía; pero encontró unos caracoles rojos brillantes alineados, formando un camino que dirigía hacia las escolleras. Daniela tomó la cubeta y mientras recogía los caracoles seguía ese camino hasta que estos dejaron de aparecer, subia la mirada para ver si algo encontraba y de pronto escucho un ruido fuerte que venia de las aguas .... y ahí, entre las rocas....encuentra a la sirena.


La niña no tuvo miedo, le parecía un sueño de cuento de hadas ver a una mujer tan hermosa con cola de pez.


- ¿ Que eres?- le pregunta Daniela a la sirena. Observándola detenidamente por completo. Pero la sirena no respondió, solo llevó sus manos a su garganta para que la pequeña entendiera que ella no podia hablar.


- ¿No puedes hablar?- Le preguntó Daniela a la sirena. A lo que ella respondió negando con la cabeza.


- ¿ Estas perdida? - pregunta Daniela. Negando con la cabeza de nuevo, le responde la sirena.


- ¿Quieres ser mi amiga? - a lo que la sirena responde emocionada afirmando y llevando sus manos a su pecho, añorando la amistad que la pequeña le ofrece.


- Esta bien...- conestó Daniela . - Seré tu amiga- La sirena se volvió a partir de entonces, en su mejor amiga.

Pasó el tiempo, Daniela iba hasta las escolleras para ver a su amiga la sirena, a quien le llevaba obsequios y a la sirena le encantaban, le regalaba peines, aretes. Daniela adoraba a la sirena y visceversa.


- Mira que te traje esta vez - Menciona Daniela mientras sacaba de su mochila una fotografía descuidada en blanco y negro.


- El es mi papá, mi madre murió cuando era niña y mi el se ha quedado sólo. me gustaría que fueran amigos, el aún no tiene una chica ... y tu eres muy bonita.- La sirena se ruborizó y tomó la fotografía, le pareció muy atractivo... pero de inmediato cerró los ojos con desagrado, pues Aquel hombre que amaba volvió a su cabeza.


- si no quieres no hay problema- Le contestó Daniela quitándole la foto al ver su cara de desagrado. Pero la sirena negó de prisa y tomó la foto de vuelta pidiendo una segunda oportunidad.


- Tengo que irme , antes de que Fannie venga a buscarme - Dice Daniela mientras se acomoda su ropa para ya marcharse. Fannie, ahora sabía cual era el nombre de su sirvienta , pensó la sirena.


Entonces la pequeña bajo de las rocas y se alejó de ahi. Y la sirena se quedó un rato mas ahi observando esa fotografía pensando: - Si, en verdad es realmente atractivo tu padre Daniela, pero aun mi corazón le peretenece a alguien mas....



- c o n t i n u a r á -

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