lunes, 4 de abril de 2011

SIRENA V PARTE

YA NO MAS SOLEDAD.



Ha pasado ya mucho tiempo, y como se esperaba la situación se fue "enfriando". La soledad se puede soportar un tiempo, pero las personas son sociables por naturaleza, es una ley ecológica, incluso algunos animales necesitan mantenerse en grupo para sobrevivir.... ella ya no podía mas con su soledad. Al principio se adaptó muy bien, estar sola era una necesidad, despues un placer..... pero con el tiempo todo cambia, incluso el placer por las cosas que disfrutabamos alguna vez.




Asi que, despues de haber pasado mucho tiempo, decide hablarle a aquella pequeña que observaba a lo lejos. Una pequeña muy delgada y alta de unos 6 años, cabello rubio y bronceada. A la sirena le encantaba observarla, le recordaba a ella cuando era pequeña, no por la fisionomía, ya que la sirena es todo lo contrario, la sirena era pequeña, de tez muy blanca y cabello oscuro. Si le recordaba a ella era por la fascinación al mar; Misma fascinación que compartía con su padre, como cuando salia desde temprano a la playa con él y le enseñaba a nadar, recordaba como le ponía los nervios de punta a su papá cuando se hacia la valiente y nadaba hasta en donde se forman las olas, sin tocar para nada el suelo.... recordando esa época en donde no le tenía miedo a nada, mientras estaba con su padre ella se sentía capaz de hacer cualquier cosa, de cumplir cualquier reto. Su padre estaba orgulloso de ella.... ¿lo estaria ahora?, prefiere no pensar en eso, por que siente que la respuesta no le agradará. Prefiere creer que el solo fue un sueño hermoso. Ahi escondida entre las rocas de las escolleras, la sirena observaba sigilosamente a la pequeña , como una especie de rutina: cada mañana, la pequeña salia a caminar a la playa, su sirvienta la esperaba metros antes, a veces se iba y volvia mas tarde por ella y otras veces se quedaba durmiendo por ahi debajo de una palmera; la pequeña recorría la orilla de la playa sosteniendo el mango de una cubeta en sus manos, en donde depositaba las conchas marinas mas lindas que encontraba, llegaban las olas y corria de prisa para atrapar lo que encontrara en la arena, sin embargo nunca se metía a nadar, ni si quiera a sumergir sus pies en el agua, en cuanto llegaba una ola grande corria alejándose de ella. La única vez que se acercó fué para dejar a un animalito que habia encontrado muy lejos del agua, quien dulcemente rescató para que volviera a su nicho. Pero fuera de eso , nunca se acercaba al agua... eso era algo que inquietaba a la sirena. Despues de un rato, se sentaba a jugar con la arena...y escribía notas en un cuaderno, y lo hacia muy concentrada, muchas veces la sirena deseaba conocer el contenido de ese cuaderno en donde la niña se perdía escribiendo.. ignorando todo el al rededor, incluso a ella. Hasta que finalmente su sirvienta iba por ella, le sacudía las piernas toda la arena que quedaba impregnada y tomaba su cubeta y con la otra la tomaba de la mano. Y se alejaban. Un día a la sirvienta la llamó por su nombre... Daniela, era el nombre de esa chiquilla a la que la sirena deseaba conocer.

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