viernes, 14 de enero de 2011

Sirena III

El océano calló y se marchó… solo la dejo hacer su voluntad como la chiquilla caprichosa que siempre fué; así que el huracán siguió un tiempo mas , se dice que destruyó muchas costas dejando un desastre a su paso, y este cesó hasta que la sirena se calmó.




Por ahí ella escuchó que el se había ido de esa casa y se ha mudado a una ciudad muy lejos del mar, regresó con la otra mujer y ahora viven juntos, unos dicen que él es muy feliz....otros dicen que el se encuentra ahora soltero y dedicándose exclusivamente al trabajo y que su negocio prosperó.... otros dicen que esta en bancarrota, frustrado, y que se ha entregado al alcohol. Pero ella no puede asegurar nada, pues como siempre, la gente solo habla, hablan y hablan demasiado...como si trataran de liberar toda la ponzoña que traen dentro, porque si no lo hacen, puede que el veneno que llevan en sus barrigas se acumule hasta asfixiarlos causándoles la muerte...- la sirena rió cuando pensó en eso - Realmente no poder hablar era algo que no le molestaba; De esa forma ella no era como ellos… por eso esa cola de pez no la hacia sentir extraña, ser diferente y estar sola no era algo nuevo para ella.


Siempre sintió como si fuese una fruta en el apartado de verduras.....fuera de lugar, fuera del campo semántico. Hasta que lo conoció a el – sonrió también cuando pensó en eso - pero esta sonrisa era risueña con un brillo especial en los ojos que aparecia cada vez que lo recordaba . Él...era diferente a todos los hombres, en un sin fin de aspectos, por eso sabia que si lo perdía.. estaría sola de nuevo, porque siempre se sintió así..... hasta que llego él, por que en los brazos de él, era el único lugar al que ella pertenecía, y ahora que él se ha marchado.. se encuentra al intemperie, perdida e incompleta...


continuará.

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